LA GESTIÓN ENERGÉTICA EN LA INDUSTRIA. ISO 50.001

LA GESTIÓN ENERGÉTICA EN LA INDUSTRIA. ISO 50.001

Hoy día todas las empresas suelen tener un sistema de gestión y estar acreditadas con alguna certificación relacionada con su área de trabajo o con otras más generales como las certificaciones de gestión de calidad o gestión ambiental. Una de estas normativas que muchas industrias aplican es la ISO 50.001 referente a la gestión energética, ya que debido a su operación consumen grandes cantidades de energía que deberían de ser monitorizadas y reguladas. Un ejemplo de país en el que las industrias aplican esta ISO es España, que se encuentra en el puesto cuatro de países europeos con mayor número de centros certificados. Contar con esta acreditación acarrea una serie de beneficios que serán analizados más adelante, pero vamos primero a definir que es esta normativa y de donde proviene.

Si hablamos de normativas de gestión energética, la ISO 50.001 es la más importante a nivel internacional. Es una normativa internacional desarrollada por ISO (International Standar Organization) y tiene como fin mantener y mejorar un sistema de gestión energética en el seno de una empresa u organización, conseguir un consumo de energía responsable y permitir una mejora continua de la eficiencia y seguridad energética. En definitiva, esta certificación tiene por logros, reducir los costos en energía y la emisión de menos gases de efecto invernadero mediante la mejora de la eficiencia energética.

La norma ISO 50.0001 se desarrolla bajo propuesta de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial como necesidad de la contribución de la industria para paliar los efectos del cambio climático. Se presentó de forma oficial en 2011 con su 1º edición y ha sufrido una revisión en 2018 con su 2ª edición. Esta normativa es derivada y ha sido diseñada a partir de las normas ISO 9.001 y ISO 14.001, relativas a gestión de la calidad y del medio ambiente. Tiene una estructura similar, lo que facilita la integración con las normas anteriormente mencionadas, ya que tienen la misma separación en capítulos y hace posible la elaboración de un sistema de gestión integrado.

El estándar ISO 50.001 se basa en la metodología Plan-Do-Check-Act, que consiste en establecer un plan energético, poner en funcionamiento distintas acciones propuestas por el plan energético, revisar y monitorizar los resultados obtenido para valorar si las actuaciones cumplen con los objetivos propuestos, describir nuevas vías de mejora y finalmente actuar en consecuencia y tomar las acciones correctivas pertinentes.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que en el desarrollo de esta norma no se especifican metas cuantitativas, sino que cada organización decide los objetivos a cumplir en función de la capacidad y de acuerdo a las posibilidades de cada cual. A posteriori se diseña un plan de acción para lograr la consecución de estas metas. La aplicación de esta norma permite a las organizaciones descubrir sus puntos débiles y puntos fuertes en materia de gestión energética para reforzar lo positivo y corregir y enmendar las flaquezas. Otros beneficios para las industrias derivados de la aplicación de esta certificación son:

  • Mejora de la imagen corporativa. Diferenciación y mejor posicionamiento respecto a otras empresas del mismo sector y ante la sociedad general. Repercute con gran impacto positivo en las políticas de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Ayuda a cumplir la normativa ambiental y clausulas ambientales en procesos de compras o subvenciones públicas.
  • Disminución de averías y costes de mantenimiento, así como ahorro de tiempos de espera asociados a los periodos de inactividad por fallo.
  • Tener mayor control sobre los gastos al tener una mejor base de datos energética.
  • Contribución con el medio ambiente y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), así como disminución de las emisiones de gases efecto invernadero.
  • Ahorro energético y el correspondiente ahorro económico
  • Facilidad en la integración con otros Sistemas de Gestión como la ISO 9001 o la ISO 14.001.

Como se puede ver, la aplicación de certificados de energía es algo básico en el seno de una empresa y puede suponer una diferencia sustancial en cuanto ahorro energético por lo que una gran parte de las grandes industrias cuenta con al menos una acreditación de calidad. Son sellos distintivos de que las actividades de una empresa se están realizando de forma óptima aprovechando los recursos con criterio.

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