COMPRAS VERDES EN LA ADMINISTRACIÓN

COMPRAS VERDES EN LA ADMINISTRACIÓN

Con frecuencia es posible encontrarse demasiados productos embalados en plásticos, por ejemplo, piezas de fruta en una bandeja de plástico envuelto en aún más plástico, práctica que es totalmente innecesaria y ante la que se enciende todas las alarmas ante un hecho insostenible. En este caso, decantarse por comprar los alimentos sin envoltorio, en lugar de los que vienen empaquetados sería un ejemplo sencillo de lo que se conoce como compra verde.

¿Qué son las compras verdes?

Se entiende por compra verde a la adquisición de productos y servicios que tengan un impacto mínimo en la salud humana y en el ambiente en comparación con otros productos y servicios que sirven para el mismo propósito. Este concepto contempla todos los pasos del proceso productivo, tales como la obtención de materias primas, el embalaje, la distribución, el mantenimiento y la eliminación (tratamiento como basura). En definitiva, es una compra realizada con responsabilidad y ateniéndose a criterios ambientales y sociales.

Se tiene en cuenta la trazabilidad del producto, si proviene de empresas respetuosas con el medio ambiente, si el gasto energético para producir ha sido elevado o no, si los recursos materiales para la producción se han obtenido de forma sostenible o por el contrario es un producto que precisa de muchos recursos que a su vez tienen un gran impacto ecológico.

Las compras verdes ayudan a la lucha contra el cambio climático reduciendo los gases de efecto invernadero y paliando el problema de la deforestación, también contribuye a hacer un uso eficiente de la energía, dependiendo cada vez menos del petróleo u otros combustibles fósiles.

Etiquetado y certificados que garantizan el proceso de compra verde

Una manera de facilitar la búsqueda de productos y servicios sostenibles, es mediante la identificación de etiquetas y certificados ambientales.

En primer lugar, se hace mención a la Etiqueta Ecológica Europea (EEE), que califica productos y servicios con bajo impacto ambiental. También tenemos la etiqueta Energy Star de eficiencia energética, que alude a equipos electrónicos con buen rendimiento energético. Se destacan también las normas internacionales ISO 14.001 de gestión ambiental y la ISO 50.001 sobre eficiencia energética. Finalmente, a nivel nacional encontramos el Distintivo de Huella de carbono, compensación y proyectos de absorción del Ministerio de Medio Ambiente.

Compras verdes y Responsables en el ámbito de las Administraciones Públicas

A continuación, se enumeran algunos de los criterios que aplica la administración en la gestión de compras verdes:

  • Adquirir productos hechos a partir de materiales reciclados o con materiales de un impacto ambiental reducido.
  • Tener como aspecto a considerar el consumo energético a la hora de elegir el producto.
  • Usar energías limpias.
  • Contratar servicios que cuenten con certificado y etiquetas ambientales.
  • Realizar instalaciones fotovoltaicas en edificios y terrenos en desuso.
  • Evitar producción de residuos, eligiendo productos de fácil reparabilidad.
  • Producción cercana para reducir el impacto ambiental ocasionado por el transporte.
  • Equipos ofimáticos de consumo reducido, y mobiliario de oficina ecorresponsable.
  • Uniformes e indumentarias de trabajo producidas con consumo mínimo de agua.
  • Apuesta por el transporte público, adquiriendo flotas de vehículos a motor no contaminantes, de tracción eléctrica.
  • Promover el parque del automóvil eléctrico entre los vehículos instituciones.

Programas de compra verde en la administración europea y española

En Europa, el gasto estatal en obras, bienes y servicios es de alrededor de 2,3 billones de euros anuales (20% PIB UE). Varias directivas, desde una primera en 2001 hasta una última en 2014 se han basado en promover la contratación pública ecológica y las compras con criterios medioambientales. Sin embargo, solo siete países han sido capaces de cumplir con estas consideraciones lo que pone de manifiesto el esfuerzo que aún hay que hacer para llegar a la meta de neutralidad de carbono en 2050.

En España, se han aplicado diversas estrategias. En el año 2008 se aprobaba el Plan de Contratación Pública Verde (PCPV) de la Administración General del Estado que fijaba las condiciones en las que las Administraciones podían introducir requisitos ambientales en la contratación. En el año 2014 se aprobaba el Real Decreto 163/2014, por el que se creaba el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono, y en el que se establece que las instituciones podrán incluir la huella de carbono entre las condiciones medioambientales para la contratación pública. Finalmente, en 2019, el Gobierno aprobó un nuevo Plan de Contratación Pública Ecológica de la Administración general del Estado, con una vigencia hasta 2025, que responde a la necesidad de incorporar criterios ecológicos en la contratación pública lo que permitirá contribuir a los objetivos de sostenibilidad económica.

Se pueden ver ejemplos de ayuntamientos donde se han aplicado las compras verdes como el Ayuntamiento de Barcelona que en 2013 aprobó un decreto sobre contratación pública responsable, o el Ayuntamiento de Madrid que en 2018 por primera vez adjudicaba su contrato de suministro de electricidad a dos empresas con certificación renovable, igualmente el Gobierno Valenciano comenzó a incorporar estos criterios de compra verde en el año 2012.

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