¿Cómo puede mi empresa contribuir con la reducción de emisiones? 7 medidas inmediatas

¿Cómo puede mi empresa contribuir con la reducción de emisiones? 7 medidas inmediatas

El cambio climático es un fenómeno pernicioso cuya trascendencia alcanza ya todo el panorama global, requiriendo la implicación de todas las personas y organizaciones independientemente de su actividad o consumo de recursos.

Las acciones a realizar abarcan desde la adaptación a las consecuencias del cambio climático, que conlleva una serie de acciones de respuesta enfocadas fundamentalmente a cambios en el entorno físico o similar, a la mitigación, siendo esta la más inmediata ya que se actúa sobre el volumen total de GEI (gas efecto invernadero) emitido a la atmósfera.

En este contexto, la importancia de la actuación y puesta en marcha de iniciativas individuales, constituye el primer y más importante paso para la transición hacia un modelo productivo y estilo de vida más respetuoso con el medioambiente.

La reducción de las emisiones en actividades rutinarias, como el uso racional de los combustibles fósiles, buenas prácticas energéticas o elección de productos con certificado de huella de carbono, sientan las bases que permiten acciones de mayor calado y a niveles más complejos como es el de las organizaciones o empresas.

¿Qué puede hacer mi empresa para comenzar a emitir menos GEI?

La respuesta es simple: hacer en el trabajo lo mismo que harías en casa. No es necesario un gran coste de inversión en tecnologías ni confusas estrategias de ahorro ya que, como se ha mencionado anteriormente, basta con extrapolar las prácticas individuales al ámbito laboral.

Pero, ¿quién es el encargado de promover estas técnicas y medidas de ahorro? En organizaciones pequeñas, cuyo consumo energético y de recursos no es significativo, basta con la acción colectiva de la plantilla bajo el liderazgo de la gerencia o dirección general. En el caso de que organizaciones más grandes, la persona que asumirá la función será aquella designada para desempeñar funciones de gestión medioambiental.

Con la sencilla implicación y buena voluntad de trabajadores/as y directivos/as, se podrán acometer exitosa y eficazmente medidas de mitigación de emisiones de GEI a medio y largo plazo (un mes de ahorro de emisiones de CO2 no es significativo desde el punto de vista de cambio climático).

 

7 sencillas e inmediatas medidas que permiten el ahorro de emisiones:

1- Buenas prácticas energéticas. Esto comprende todo lo referido al consumo eléctrico y gasístico. Evidentemente, si se evita su uso se ahorrará en recursos y, en consecuencia, se emitirán menos gases de combustión. Por ejemplo, consumir menos agua caliente sanitaria, aprovechar más la luz del día apagando las luminarias y/o racionar el uso de la calefacción y aire acondicionado, son algunas de ellas.

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2- Menos vehículos de empresa y más transporte público. Ir en bus al trabajo –o incluso andando- provoca un impacto positivo en lo referido a la emisión de GEI. De esta forma se consume menos gasoil, gasolina o cualquier carburante directamente relacionado con el efecto invernadero.

3- Consumir menos papel y agua. El coste energético para producir un folio de papel es elevado, sin mencionar la pérdida que se produce en los sumideros (bosques) que se deforestan para fabricar el mismo. Un coste energético similar tiene el agua ya que su captación, potabilización, distribución, saneamiento y depuración se realiza mediante medios electromecánicos que conllevan una serie de emisiones debido al consumo eléctrico.

4- Exigir etiquetado ecológico de productos y servicios. De esta forma garantizaremos la disminución de las emisiones indirectas derivadas de la actividad de la empresa.

5- Realizar acciones de seguimiento, concienciación y participación. El objetivo será hacer de las acciones de ahorro algo rutinario para los empleados asegurando así el éxito de las medidas.

6- Mantenimiento adecuado de equipos. Vigilar aquellos dispositivos que consuman electricidad y gas y/o sustituirlos, en su caso, por otros más eficientes que permitan obtener más cantidad de energía por combustible o carburante consumido.

7- Campañas de transporte compartido entre trabajadores. De esta forma se evitará el uso ineficiente y excesivo del vehículo particular siendo, además, beneficioso para el bolsillo de los mismos.
Cabe destacar que este tipo de medidas son relativamente comunes y frecuentes. Afortunadamente, la mayoría de las empresas, conscientes del problema del cambio climático, llevan a cabo diferentes iniciativas basando su actividad empresarial en el avance hacia un sistema más sostenible y eficiente.

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